Un campamento para amigos y amigas de los animales

Para nuestro grupo scout no se puede entender la Navidad sin campamento, así que este año hicimos los bártulos y nos fuimos hasta Sistallo, en Cospeito (Lugo), entre el 27 y el 30 de diciembre, para instalarnos en las magníficas y acogedoras instalaciones de la Granxa Garabullos, en pleno corazón da Reserva da Biosfera Terras do Miño donde pudimos deleitarnos con unas magnificas vistas de paisaje agrario, bosquetes de carballos y discretos arroyos. El tiempo fue bastante benigno y nos permitió desarrollar todas nuestras actividades aunque añoramos que finalmente la nieve no nos acompañara ninguno de los días de nuestra estancia.

Manada y Tropa salieron tempranito de A Coruña para llegar con tiempo para hacer sus respectivas “descubiertas” y conocer bien el lugar y entorno en el que habrían de pasar los siguientes días, y ya después de comer cada sección desarrolló su propia programación.

cartel manada

La Manada invirtió lo que restaba de primer día redescubriendo juegos tradicionales (como los trompos, las canicas, la gallinita ciega, la Mariola o carreras de sacos) y aprendiendo a convertirse en superdetectives en las clases avanzadas que les dio Kaa, con al ayuda del detective Conan, a través de las cuáles descubrieron como podían buscar soluciones creativas a problemas que parecían imposibles. Ya después de la cena las seisenas midieron sus conocimientos sobre el mundo de Mowgli (recogido en El Libro de las Tierras Vírgenes) a través de un apasionante concurso 50 x 15 guiado por Akela con algunas preguntas tan difíciles que se le escapaban incluso a algún viejo lobo.

juegos tradicionales

Al día siguiente y después de desayunar fueron a conocer los animalitos de la granja de mano de nuestras atentas anfitrionas Yoli y Claudia. Les presentaron a un amoroso y apasionado Frodo, un macho cabrío alpino de grandes cuernos, muy empeñado en darnos una enérgica bienvenida, aunque también tuvimos el placer de conocer a los guapos caballos Zocas y Bica, las ovejas Tita y Pili, los esquivos gansos Pepe y Mari, la enorme cerda celta Fiona (que estaba enferma la pobre) , la inquieta cabrita Milagritos que para ser tan pequeña tenía mucho genio! … bueno, y muchos animalitos entre burros, cabras, gallinas, conejos y patos de cuyos nombres no hemos logrado recordar. Pudieron darles de comer y acariciarlos, bueno  .. no a todos, que algunos parecían tener fobia a las personas bajitas y chillonas que corrían a su alrededor. Se pasó el tiempo volando pero fue una experiencia maravillosa que permitió a todos y todas aprender muchísimas cosas mientras disfrutaban de la compañía de estos animales de pelos suaves o sedosas plumas. También hicieron las veces de esforzadas granjeras y granjeros recopilando la “caca” de los caballos que posteriormente se utilizaría en otras labores agrarias.

Conociendo y jugando con los animales de la granja

Después de semejantes emociones hubo que bajar la excitación con un buenos brilés, béisbol scout o el mítico “inmortal”, para comer ya algo más tranquilos. Tras el tiempo libre llegó el turno a un chulísimo juego de pistas que Baloo y Kaa organizaban, pero se encontraron con una Manada muy alterada y protestona que hizo imposible que se pudiera seguir con la actividad. Los Viejos Lobos estaban muy decepcionados y tuvieron que ponerse muy serios en el Consejo de Roca que hubo después del pequeño juego de acecho programado tras la cena. Akela, que no tiene pelos en la lengua, le dijo unas cuantas cosas en las que pensar antes despedirse, ya que tenía que marcharse esa noche.

El despertar del día siguiente fue más musical y marcado por la llegada de Bagheera. Luego, desayuno, acto comunitario, un poco de orden y limpieza, sobre todo para poder encontrar el uniforme y … ¡de ruta!. Bueno, hay que confesar que inicialmente la idea de irse de ruta no entusiasmo mucho, pero al final todos y todas vinieron muy contentos de su expedición, gritando cada poco un misterioso “¡ombligo de venus!”, para luego pillar con ganas la ducha y dedicar el tiempo tras la merienda a preparar la velada de la última noche. A continuación os presentamos un resumen audiovisual de la ruta:

Y para los más frikis hemos documentado también aquí la ruta hasta el último detalle, que después de todo los mapas en papel no siempre son del todo fiables!.


Ver Ruta Manada Campamento de Navidad en un mapa más grande

El último día hubo que dedicarlo a dejar todo en su sitio y limpio, pero también hubo tiempo para nuestros lobatos y lobatas hicieran con sus propias manos unas riquísimas galletas navideñas y mientras estas se cocían a fuego lento en el horno emplearon su tiempo en crear unos estupendos murales artísticos en las que pudieron ir plasmando sus emociones y sentimientos paro luego presentarlos a todo el grupo, que los recibió con muchos y sinceros aplausos.

Talleres de elaboración de galletas y de creatividad

cartel tropa

Quizá este año no son muchos, pero ¡está claro que ¡se hacen notar! y es que desde luego un campamento scout sin la alegría de sus tonterías y meteduras de pata no sería lo mismo. Después de la comida del primer día Papu les tenía preparado un completo juego a lo largo de cuyas pruebas cada patrulla debía de trabajar y reflexionar sobre los distintas cualidades que componen el liderazgo que deben de ejercer sus guías, de modo que estos lo puedan ejercer mejor y que sus compañeros y compañeras los entiendan mejor y apoyen. Un parón para la merienda y luego tiempo para medir el oído musical de las patrullas basado en el concurso televiso Al pie de la letra, presentado por Rafa y en el que además de aguzar el oído debían de ser los más rápidos y poner su voz al servicio de las pruebas, siendo la Linces quien mejor resultado obtuvo. Tras la cena aprovecharon el negro manto de noche, solo tibiamente iluminada por las estrellas, como escenario para un juego de acecho en el que tenían que localizar y atrapar el bordón de la patrulla rival.

Scouts de la sección Tropa trabajan en diversas actividades

El día siguiente comenzó con el consabido desayuno, tras el cual los scouters decidieron que antes de nada había que ordenar el cuarto de tropa en el que parecía haber tenido lugar la explosión de un contenedor de ropa. Una vez todo en su sitio pudo dar comienzo la actividad que Adhara había preparado sobre consumo responsable. Luego, por patrullas, se organizaron para preparar las fotografías que participarían en el concurso Galicia Verde que organiza ASDE Scouts de Galicia. Estudiaron las bases y pensaron el lugar y composición, aprovechando el entorno, en el que podrían hacer las fotos que serían su apuesta para concursar.

La tropa se relaciona con los animales de la granja

Una vez hecho este trabajo y con la cámara en ristre cada patrulla hizo su batería de fotos con la cooperación de los scouters. Una vez hecho esto, se reunieron  y a pantalla completa visionaron el resultado y decidieron ellas y ellos mismos cuáles eran las fotos que querían presentar (que aún no podemos publicar aquí por que no lo permiten las bases del concurso). Bueno, ahora ya están en manos del jurado, así que… mucha suerte!. Después de reponer fuerzas con la comida, Cynthia, a raíz de una misteriosa carta pirata, les presentó una pequeña dinámica de orientación en el que la Linces nuevamente se llevó el gato al agua. Mucho tuvieron que estrujarse las meninges este día, así que antes de la cena hubo tiempo para desfogarse con un disputado béisbol scout que ganó, una vez más, la Linces.

Tras la merienda siguieron con las manos en la comida porque Rafa les puso a trabajar en su receta especial de magdalenas de chocolate de las cuáles hicieron una buena producción, suficiente para alegrar a todas las secciones el desayuno del día siguiente. Una vez cenados tuvieron ocasión nuevamente de probar sus dotes de acecho en un nuevo juego nocturno por el exterior. Antes de irse a dormir se les presentaron las especialidades en las que desarrollar parte de su progresión personal. Aunque algunos y algunas aún albergan dudas, otros ya han abrazado desde el primer momento con entusiasmo este nuevo desafío. Así, Estela explotará sus dotes como “fotógrafa”, mientras que Carlos buscará en los cielos su talento como “astrónomo” y Eiras centrará su atención en explorar el mundo vegetal para ser “botánico”. Les deseamos mucha suerte y éxito en la superación de los diferentes retos que los convertirán en especialistas, y para aquellas personas que no se han decidido les mandamos también ánimos, en su caso para que encuentren pronto su vocación.

siempre listos

Con las luces del nuevo día llegó también para ellos el desafío de la ruta en la que probar sus capacidades de orientación. Fue una ruta sencilla y sin complicaciones, aunque más para unos que para otros. En este caso la Mouchos llegó con una gran ventaja sobre unos Linces que, en palabras del scouter que los acompañó, “parecían estar más de paseo por la playa que en una ruta” que dijo un poco desesperado por la parsimonia que les caracterizó y que sin apenas mirar al mapa se fueron guiando por un instinto que resultó estar bastante defectuoso. Ya de vuelta, y tras una reparadora ducha, se pusieron a preparar su actuación para la velada.

Patrulla Mouchos

El último día y con el estómago lleno por un abundante y rico desayuno la actividad comenzó un nuevo concurso, esta vez titulado ¡mi patrulla si que sabe! que sirvió para medir la cultura general de ambas patrullas, y con él volvió la victoria a la Linces. Luego, un tiempo de taller para la creatividad, ya de forma más individual, en la que debieron de hacer su propio adorno de bola de cristal con nieve en su interior (el de Xavi quedó muy chulo). Fue un taller relajado en el que pacientemente ir dando forma al elemento central que habrá de vivir a perpetuidad en la tormenta de nieve de su interior. Luego tiempo para comer para luego ponerse a limpiar y recoger antes de meterse en el bus y volver a casa. Sus grandes resultados en la mayoría de juegos le valió a la Patrulla Linces la cinta a la mejor patrulla, aunque la Patrulla Mouchos cosechó las cintas a la mejor ruta y mejor animación, felicidades a ambas y … ¡a por más!

cartel esculta

Como nuestros jovenes de la Esculta tenían mucha faena con su extrajob en Marineda City, no pudieron venir con las otras unidades y retrasaron su llegada hasta la tarde del segundo día. Y lo que llegó, acompañados por Isra, fue una esculta íntegramente masculina ya que las chicas no pudieron acudir al campamento aunque siguieron trabajando en Marineda City, como buenas compañeras que son.

plantando robles y almendros

Y tan pronto llegaron hubo que ponerse a trabajar porque les quedaba por hacer una buena parte de su tarea del proyecto de celebración del centenario scout que consistía en plantar 100 árboles. Así que se remangaron y con disposición se pusieron por parejas a cavar e ir plantando los arbolitos, para lo cual además disponían de abono fresco y de primera categoría producido directamente por los caballos y el burro que estaban justo tras el otro lado del pastor eléctrico y que amablemente les habían dejado en cómodos montones los miembros de la Manada durante el transcurso de sus labores agrícolas esa misma mañana… ¡todo un ejemplo de trabajo en equipo!.  Pero bueno, como podéis ver, el pastor eléctrico dio pié para muchos tonterías y anécdotas y la verdad es que después de presenciarlas se hace difícil saber de que lado del cercado estaba el burro más burro.

pastor eléctrico

Pese a sus ocurrencias el trabajo salió adelante (quizás con más ayuda de la necesaria) y con su labor de este día se añadieron 25 nuevos árboles, entre carballos y almendros, a la cifra y se alcanzó por fin, e in extremis, la meta de los 100 plantados por nuestro grupo en este año del centenario. Se ganaron la merienda y tras ella dedicaron un poco de tiempo a abordar la nueva actividad propuesta, un debate sobre el fracaso escolar (que mucha falta hace trabajar sobre ello!). Ya después de la cena, que devoraron con gran apetito, llegó el turno de el gran juego de la L-oca repleto de preguntas de cultura general y atrevidos desafíos, que con buenas dosis de suerte se saldó con una inesperada victoria del equipo formado por Adérito y Diego.

Escultas en ruta

El día siguiente ya estuvo capitalizado por la ruta, que se tomaron inicialmente con mucha calma avanzando a un ritmo inferior a de un lobato a la pata coja. No era una ruta larga pero si tenia interesantes desafíos para probar sus conocimientos de vida al aire libre y debían de rodar fragmentos de un programa televisivo de supervivencia que ellos mismos protagonizaban. Mientras finalizan los trabajos de edición y post-producción del programa os ofrecemos un pequeño corte de sus intrépidas hazañas con la promesa de que informaremos de su estreno para que sin duda, todos y todas podamos … “disfrutarlo”.

La tarea creativa audiovisual parece que consumió todo el tráfico entre sus sinapsis nerviosas y olvidaron que aún siendo un ruta de itinerario libre igualmente debían de pasar por dos balizas. Cuando el hambre apretó debían de pasar a la parte del plan, como buenos supervivientes, de buscar su propia comida y para ello disponían de una gran herramienta scout, el servicio. Bueno, esto al menos es lo que ponía el guión, pero recordad que su corteza cerebral estaba ofuscada y centrada en la creación televisiva, así que convirtieron el lograr comida a cambio del esfuerzo de un trabajo, o servicio a los pobladores, por un mendigar algo de comida puerta a puerta. Sus teatrales caras famélicas debieron de reblandecer el corazón de los habitantes locales que se apiadaron de ellos y los agasajaron con chorizos, pan de broa, leche, tostadas, e incluso bombones. También tuvieron ocasión de presenciar los trabajos propios de la matanza, eso si … sin participar, que los chorizos están ricos y los comen sin menor asomo de culpa, pero trabajar, lo que se dice para trabajar, tienen objeción de conciencia.

A matanza do porco

Si los comienzos de su ruta fueron parsimoniosos, para su finalización dieron un giro completo apretando el paso de tal manera que Lucía, su infortunada scouter acompañante, llegó con el corazón en la boca y la lengua fuera. Fueron los primeros en llegar y con ello creyeron tener derecho una gran y laaaaaarga ducha caliente, que duró tanto que retrasó a la de las demás secciones que fueron llegando poco después, lo que no es precisamente muestra del solidario espíritu scout del que deberían hacer gal. Después la merienda y tras ella tiempo para preparar la velada, un tiempo no muy productivo ni en cantidad ni calidad, lo que les valió otro gran enfado de la scouter.

Al día siguiente, además de las correspondientes labores de limpieza y empaquetado para la vuelta a casa tuvieron ocasión también de dedicar una buena parte de la mañana a la producción de llaveros, broches y colgantes de hama beads que posteriormente venderán (o al menos lo intentarán … porque ¡hay cada uno!)  y cuyos beneficios invertirán en costearse los gastos de su proyecto de este año, que como ya sabréis se trata de un gran viaje en tren por la mitad norte de la península visitando otros grupos scout. Desafortunadamente en las tareas de limpieza nuestro intrépido esculta Adérito intentó parar la caída de una pota con su pierna, para que minutos después la evidencia de su rodilla hinchada como una pelota le hiciera reconocer que no había sido una gran idea. Se ganó un viaje especial a Urgencias aunque al menos no resultó ser nada grave y solo se lleva una bonita escayola para una temporada. Desde aquí te deseamos una rápida y completa recuperación, compañero.

Y ya en conjunto…

La velada de la última noche la hicimos todos juntos, como viene siendo tradicional, y en esta ocasión y gracias a una buena dosis de imaginación convertimos el comedor del albergue en el plató televisivo de un programa especial de fin de año, porque como el fin de año auténtico lo tenemos que pasar en casa quisimos adelantarnos con otro para celebrar la entrada de año en la compañía de nuestros hermanos y hermanas scouts, ¡que también son familia!. Y como buen programa de variedades que se precie contó con actuaciones estelares que comenzo con un pequeño teatrillo en el que la Manada nos interpretó un especial cuento de Navidad en el que un Papa Noel Malvado es derrotado por los niños scouts de una manada, logrando liberar así al Papa Noel auténtico y devolver la Navidad al mundo. A continuación la Patrulla Mouchos nos ofreció un histriónico conjunto de gags humorísticos y parodias de anuncios televisivos, a los que le siguió sobre el escenario una Patrulla Linces con un genial Mago Jandro ,escoltado por sus dos bellas ayudantes, que hizo las delicias del público con sus trucos de cartas haciéndonos incluso creer que uno de los trucos fallaba. Por último tuvimos la Esculta que sorprendió, primero con su vestuario, y luego con un concurso de cuatro pruebas de resistencia física, destreza y conocimiento con el que se enfrentó a la Tropa.

Velada

Entre actuación y actuación nuestro ficticio plató iba conectando con otras partes del mundo siguiendo el fin de año en distintas latitudes y tomándonos las “uvas” tal y como lo hacían en esos pintorescos lugares. Detrás de cada conexión teníamos a un enviado especial que nos daba las campanadas. Así, nos comimos los doce gusanitos cuando conectamos con Rober, desde Alemania; o la docena de kikos cuando lo hicimos con Guantánamo (Cuba) donde está preso Iago; y los 12 dulces lacasitos cuando establecimos contacto con Ainhoa y Manute que nos hablaban desde Francia. También tuvimos ocasión de conectar con Krakosia, donde un naturalizado Fer nos contaba las tradiciones navideñas locales. Desde aquí les damos a nuestros queridos enviados especiales nuestro agradecimiento por querer estar, aunque fuera de forma virtual, con nosotros en una noche tan especial. Y finalmente nos tomamos las últimas doce campanadas con sus uvas (pasas) para poder hacer sonar los matasuegras y lanzar el confeti que daba por finalizado nuestro año del centenario y sobre todo dar la bienvenida al comienzo de un nuevo año de compañía scout.

En la mañana del último día, en el acto comunitario descubrimos los deseos que días atrás habíamos formulado a nuestros aleatorios y desconocidos reyes magos (en una dinámica preparada por Kaa) y si estos habían logrado cumplir el objetivo. Lo cierto es que en esta ocasión los reyes magos se esforzaron mucho y con ayuda  lograron cumplir la mayoría de los deseos, aunque alguno como Valentín no logró su tan ansiado regalo hasta unos días después.

Y junto antes de marchar, los que no tenían tareas que hacer se fueron a dar un último paseo para despedirse de los animales de la granja, tras lo cual llamada general pues llega el momento de las ceremonias en las que por fin Raquel, Irene y Carlota escucharon el gran clamor de la Manada y formularon su promesa ante la atenta y emocionada mirada de sus progenitores, que no se lo quisieron perder. Bienvenidas seáis a la hermandad scout, largas lunas y buena caza! … ¡que queda mucho por aprender y hacer!.

Cerimonias de Carlota, Irene e Raquel

Y como todo lo bueno se acaba, el campamento también llegó a su fin, pero no fuimos tristes porque aunque el entorno del campamento era maravilloso y las actividades fueron muy divertidas, lo mejor de todo es siempre la compañía de nuestros amigos y amigas scouts, y estos se volvían con nosotros en el autobús sabiendo además que pronto los volveremos a ver y compartir más momentos de diversión y aventuras. Pero de quienes si nos costó despedirnos, y un montón, fue de esos maravillosos perros que nos regalaron una magnífica compañía esos cuatro días, Nona, Breda e incluso el pequeño Cheiro (que afortunadamente no hacia gala a su nombre). En ellos hemos dejado nuestro cariño en forma de mil caricias que nos han devuelto con creces con el afecto que en todo momento nos demostraron agitando su rabo sin parar ¡Hasta pronto!

perro nona

Por supuesto contáis con una gran colección de fotografías con muchos de los grandes momentos de este campamento

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