Correrías de la Tropa por Sada

montaje de tiendasNuestras queridas patrullas Mouchos y Linces plantaron su tienda el pasado fin de semana en los dominios de la familia Guimarey en las semisalvajes y montunas tierras de Sada. Fue un campamento intenso que sirvió para que los componentes de cada patrulla se conocieran más y se cohesionaran como el equipo que son y deben ser. El resultado ha sido positivo, aprendizaje y diversión han ido de la mano para avanzar en sus destrezas como scouts plantadores de árboles, montadores de tendas, historiadores de escultismo, reposteros imaginativos, compositores musicales, creativos actores, … ¡y muchas cosas más!

El comienzo estuvo marcado por las notables ausencias de los subguías y algún que otro miembro que a última hora canceló su participación, por lo que el campamento fue un poco reducido en cuento al número de participantes, eso si, todos y todas con mucha energía y disposición. También se quedaron en casa chubasqueros, cepillos de dientes, botas, pantalones de aguas, potos y una lista sin fin de cosas importantes, fruto del típico despiste de nuestros tan queridos como distraidos troperillos y troperillas.

Después de la llegada en el bus y la pequeña caminata hasta el punto de acampada se pusieron manos a la obra para comenzar la plantación de 12 robles que serán parte de la contribución de la Tropa al objetivo de los 100 árboles que el grupo quiere plantar para conmemorar el centenario del escultismo en Galicia y España. El tiempo no acompañó a las labores y la lluvia hizo acto de presencia en casi todo el proceso, la cual sumado al natural despiste y mala preparación de la equipación de nuestros jóvenes scouts, el resultado de la plantación se acompañó de calzado mojado y pantalones embarrados hasta extremos casi impensables. Es de justicia reconocerle a la Patrulla Linces su especial tenacidad, rapidez, eficacia en estas tareas de repoblación forestal en la que estuvieron muy implicados, con un Jandro muy currante junto a la reaparecida reina vikinga Úrsula que parece vivir dentro de Estela.

plantación de árboles en SadaEl montaje de tiendas, fieles a su tradición de Tropa, tuvo muchos elementos comunes a una película de los Hermanos Marx, y pese a los no pocos consejos recibidos de unos ignorados scouters, las tiendas quedaron montadas tan cerca la una de la otra que los vientos se entrecruzaban sin dejar un paso cómodo para sus habitantes. La guinda de este pastel la puso la Patrulla Mouchos que colocó el doble techo al revés … siendo en esta ocasión aún mayor el despiste de los scouters que no lo advirtieron hasta la noche, momento en que la Mouchos debió de rehacer el trabajo de un modo más convencional y renunciar a su original estilo de montaje.

Ya después de una pausa para comer y algo de tiempo libre las y los jóvenes aventureros de la Tropa experimentaron un viaje en el tiempo y el espacio en el que tuvieron ocasión de revivir algunos de los momentos más significativos de la Historia del escultismo. Así, y conducidos por el mismísimo Baden Powell (BP), tuvieron ocasión de conocer la resistencia de Mafeking en plena Guerra de los Boers, en la Sudáfrica de 1887, que inspiraría a BP a la posterior fundación de los scouts en la Inglaterra de 1907 durante el campamento de Brownsea, al que también se desplazaron nuestros viajeros en el tiempo. En otras de sus muchas paradas también pasaron por 1912 para ver la llegada del movimiento scout a Galicia y asistieron en 1917 a la creación del Clan. También experimentaron algunos momentos oscuros de nuestra historia, con la prohibición de Franco, desde 1940, de todas las actividades scouts en España, o incluso el propio fallecimiento de BP en 1941. Todo este viaje estuvo aderezado con dramatizaciones teatrales y divertidas pruebas de habilidad, astucia y osadía que recreaban algunos de estos momentos.

Con las últimas horas de luz llegó la merienda y tras ella Adhara condujo a ambas patrullas a explorar sus dotes en la repostería en una actividad en la que no solo debieron demostrar su talento creativo en la confección de imaginativos postres sino que antes debieron de disputarse los diferentes ingredientes disponibles a través de diversos juegos de destreza e  incluso creatividad musical. La competición hizo un pequeño paréntesis para disfrutar de una cena a base de una agradecida sopa caliente y perritos calientes. El resultado final de esta particular y artística competición al mejor postre fue juzgado por el exquisito y desarrollado sentido del gusto de los scouters que, tras una reflexiva y difícil deliberación, fallaron decantándose por el postre de la Patrulla Linces. A juicio del jurado contaba con una presentación más armoniosa a la vista y al paladar, frente a la propuesta de la Patrulla Mouchos que quizás pecó de una excesiva combinación y contraste de sabores.

Jurado y reposteros disfrutan de las creaciones pastelerasLa noche se cerró con una asamblea de toda la Tropa en la que, aunque poco participativa, sirvió para avanzar en algunos aspectos de la preparación de la Aventura de este año, consistente en un viaje a Portugal y la convivencia con un grupo scout del país vecino. Después hubo algo de tiempo para echar unas risas jugando unas partidas al Buzz it! antes de irse al saco.

asamblea de TropaCon las primeras luces del día y después de hacerse algo el remolón en el calentito saco de dormir, nuestros aventureros y aventureras se pusieron en pie para dar buena cuenta de un reconstituyente desayuno, tras el cual tuvieron una dinámica sobre las etapas de progresión en Tropa, en la que a través de diferentes pruebas fueron descubriendo su importancia y significado. Incluso los más veteranos y veteranas aprendieron cosas nuevas y en general todos y todas concluyeron que les falta pulir bastante su cumplimiento de la Ley Scout, será pues una tarea en la que habrán de poner atención. Tiempo hubo también para sacar a relucir sus dotes interpretativas con un taller de expresión en la que tenían que ponerse en distintas situaciones  y representarlas del mejor modo posible. En algunos casos costó esquivar la natural timidez, aunque para otros, como Eiras o Carlos, fue todo lo contrario y gozaron como nadie dando rienda suelta a su desparpajo sin el más mínimo asomo de vergüenza.

Las últimas horas se emplearon en desmontar sus tiendas, operación que a la Mouchos se le atragantó ligeramente pero de la que sacaron el aprendizaje de que vale más gastar tiempo en hacer bien una cosa que por culpa de las prisas tener que repetirla varias veces hasta que quede bien. Como siempre, tras la comida, limpiaron, recogieron y evaluaron su campamento. A juzgar por esto último fue una gran experiencia y ya cuentan los días para  poder ir a la siguiente acampada. Entre una cosa y otra hubo tiempo también para una reunión de Mapaches en la que abordar entre scouts y scouters los pequeños problemillas que pueda haber en la Tropa.

Podéis ver una buena colección de fotos del campamento en su propia galería.

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  1. […] patrullas tenderon as tendas nada máis chegar porque se algo aprendeu a Patrulla Mouchos despois do campamento de Sada é que non se pode gardar a tenda mollada. Moitos dos nosos tropeiros e tropeiras insistiron en […]

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