Campamento pionero … regresando al origen!

Como la Tropa y la Manada, la Esculta también se fue de campamento esta Semana Santa, siendo el lugar escogido Carral de Begonte, en Lugo.

Esta vez, decidimos abandonar totalmente las comodidades de la civilización para adentrarnos completamente en la vida en la naturaleza yendo sin ninguna instalación, salvo las que portábamos nosotros mismos al lugar, que era de sobra conocido por los más veteranos del grupo.

Las condiciones climatológicas no se puede decir que nos hayan ayudado a la realización de las actividades, pero como buenos scouts, sonreímos y cantamos ante las dificultades y conseguimos entre todos e todas llevar el campamento a buen puerto.

Hicimos nuestras propias construcciones, aunque con algo de demora debido al tiempo; plantamos nuestros árboles para el proyecto de “La Huella del Centenario”; hicimos juegos de Kim; nos “bañamos” en el río (o más bien, nos congelamos en el río); y hasta continuamos con nuestro libro de “Los Récords Scouts de la Esculta Eengonyama” abordando algún “refrescante” desafío que ya de paso nos ayudó a conocer algunas cosas de los demás compañeros e compañeras que hasta ese momento no habíamos tenido ocasión de observar.

Como no podía ser de otra forma, también nos fuimos de ruta el primer día en que nos acompañó algo parecido al “buen tiempo”. Una ruta con unos puntos dados de antemano por los scouters, por los cuales se suponía que los escultas deberían haber pasado. En definitiva, unos cuantos kilómetros de regalo para las piernas de los más viejos, y algún quejica más, por la libre y creativa interpretación (ya conocida por todos y todas) que se hace de los mapas por nuestra querida Esculta.

Y por supuesto, el día de la vuelta ¡¡¡por fin salió el sol!!! así que desentumecimos nuestras extremidades para gozar un poquito del calorcito que contribuyó a  dejar buen sabor de boca antes de partir.

En definitiva, que a pesar de las adversidades meteorológicas y el cansancio… ¡nos lo pasamos genial! Ya estamos deseando repetir.  Mientras reponemos fuerzas y para poder recordar esta interesante expedición tenemos su correspondiente álbum de fotos.

2 comentarios
  1. Rober
    Rober Dice:

    Es lo que tiene elegir siempre el camino más complicado, que al final te acabas endureciendo sí o sí…

    Cierto es que siempre hacen las cosas con muy buen humor

    Responder
  2. Santiago
    Santiago Dice:

    Hola Escultas,

    Begonte era nuestro destino favorito para los campamentos de verano en los años 70.
    Sí, sí, hablo de la década de 1970 y no soy un bot de ultratumba. En aquellos campamentos hacíamos balsas en el río (con tablas y neumáticos), construíamos muebles de cocina y de comedor para la tropa con troncos de la vera, y teníamos una tribu de Pies Negros que bailaba alrededor de una hoguera las noches de luna llena.

    ¡ Siempre listo !

    Santiago Portela

    Responder

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